Hay muchas formas de vivir la Semana Santa de Sevilla: desde un aspecto histórico, artístico, religioso, etnográfico, sensorial... Aquí te damos algunas pistas para apreciar en toda su expresión ese conjunto de sensaciones y significados.
Ya sea como fiesta religiosa o disfrutando de la ciudad en sí, merece la pena descubrir Sevilla en estos días. Porque realmente no se podría comprender la ciudad sin esta semana en la que confluyen historias, sentimientos, legados y ritos que te conectan con el alma de Sevilla y la idiosincrasia de su gente.
Sevilla en Semana Santa es versátil, no sólo en el carácter de sus cofradías y momentos, sino también en la propia asimilación del evento. No es raro ni irreverente, sino muy sevillano y muy recomendable, descubrir las tapas de nuestra gastronomía en bares con solera al tiempo que paseas para ver las procesiones del día.
Lo bonito es que puedes dejarte llevar por un espectáculo para los sentidos. Momentos de recogimiento y de exaltación se suceden incesantemente. Así de ilimitada es la Semana Santa de Sevilla, sencillamente tan compleja como la vida misma. Lo profano y lo espiritual conviven en las tradiciones de la ciudad desde siempre, con naturalidad y un sentido especial (y barroco) de la vida.


Déjate guiar por el arte, la espiritualidad, las sensaciones, la gastronomía y todo lo que puedes visitar en Sevilla en Semana Santa. Y además, este año puedes conocer la Sevilla de Magallanes, en conmemoración por el V Centenario de la I Vuelta al Mundo, cuya expedición partió del Guadalquivir,
Magallanes y Elcano emprendieron la primera vuelta al mundo con salida y llegada en Sevilla.
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La Semana Santa es un evento con diferentes capas, y cada capa es esencial para comprender la magnitud del mismo. Para vivir plenamente este escenario multi-temático te ofrecemos algunas ideas.

Queremos que aproveches el aspecto de la celebración que más te interese, o mejor, que sientas todas esas emociones juntas. Disfruta de Sevilla en Semana Santa.
- Sí, es verdad. Sevilla en estos días huele a azahar y a incienso. Absolutamente embriagador.
- Es impresionante comprobar cómo el Gran Poder de Sevilla es capaz de silenciar todo a su paso.
- ¿Has entrado en algún bar cofrade? Deléitate con su decoración, ¡y con una tapa de bacalao! Toda una experiencia "mística".